El estrés, la alimentación, el sol, el paso del tiempo o los cambios hormonales pueden afectar al aspecto de la piel, el cabello y las uñas, haciendo que pierdan brillo, fuerza o elasticidad. En este contexto, la nutricosmética puede ser de gran ayuda y complementar el cuidado diario desde dentro, especialmente en épocas como el verano, cuando la piel está más expuesta al sol y al estrés oxidativo.
La nutricosmética engloba complementos alimenticios formulados con vitaminas, minerales, antioxidantes, ácidos grasos, extractos vegetales y otros activos que mejoran el estado de la piel, el cabello o las uñas desde el interior del organismo.
A diferencia de las cremas o tratamientos tópicos, que actúan sobre las capas más superficiales de la piel, los productos de nutricosmética se administran por vía oral y distribuyen sus ingredientes a través de la circulación sanguínea. Esto permite que determinados nutrientes lleguen a tejidos como la dermis o el bulbo capilar, donde tienen un papel clave en funciones relacionadas con la regeneración, la hidratación o la protección frente al daño oxidativo.
La piel es un órgano complejo con funciones esenciales: actúa como barrera protectora, participa en la respuesta inmunológica y ayuda a defendernos frente a las radiaciones ultravioletas y los radicales libres. Para funcionar correctamente necesita micronutrientes que el organismo no siempre produce por sí mismo y que deben obtenerse a través de la alimentación.
En determinadas etapas o circunstancias, como en épocas de estrés, dietas restrictivas, envejecimiento, cambios hormonales como en la menopausia o exposición intensa al sol, las necesidades nutricionales pueden aumentar. Ahí es donde la nutricosmética puede ayudar como complemento.
Los ingredientes más utilizados en nutricosmética son:
La nutricosmética facial tiene tres grandes objetivos: combatir el estrés oxidativo, mejorar la hidratación y ayudar a prevenir los signos del envejecimiento cutáneo.
El estrés oxidativo es uno de los principales responsables del envejecimiento prematuro de la piel. Factores como la contaminación, el tabaco, el estrés o la radiación solar favorecen la formación de radicales libres, moléculas inestables que dañan las células cutáneas. Para neutralizarlos, muchos complementos incorporan antioxidantes como la vitamina C, la vitamina E, el licopeno o la coenzima Q10.
La vitamina C, además de su acción antioxidante, participa en la síntesis de colágeno, una proteína esencial para mantener la firmeza y elasticidad de la piel. El colágeno y el ácido hialurónico son precisamente dos de los ingredientes estrella de la nutricosmética antiedad, ya que ayudan a mejorar la hidratación y la apariencia de las microarrugas.
Por su parte, minerales como el zinc o el cobre contribuyen al mantenimiento de la piel en condiciones normales y participan en procesos de regeneración celular.
Muchas personas recurren a la nutricosmética después del verano, cuando la exposición solar prolongada puede traducirse en sequedad, manchas o pérdida de luminosidad. De hecho, verano y principios de otoño son épocas en las que aumentan las consultas dermatológicas relacionadas con los efectos del sol sobre la piel.
En estos casos, los suplementos con antioxidantes y carotenoides pueden complementar otros cuidados básicos como una buena hidratación, el uso de protectores solares adecuados y una rutina cosmética adaptada a cada tipo de piel. También pueden resultar interesantes para quienes buscan reforzar el cuidado cutáneo en etapas de mayor desgaste físico o estrés.
La caída estacional del cabello, la pérdida de densidad, las uñas quebradizas o el cabello apagado son algunos de los motivos más habituales por los que muchas personas recurren a la nutricosmética capilar.
El cabello y las uñas necesitan nutrientes específicos para mantenerse fuertes y en buen estado. Entre los ingredientes más utilizados en los nutricosméticos para el cabello y uñas destacan:
Este tipo de complementos pueden resultar útiles en momentos puntuales, como épocas de estrés, cambios hormonales, dietas muy restrictivas o caída estacional del cabello. También puede complementar otros cuidados relacionados con la alimentación o con rutinas específicas para mantener el cabello en buen estado.
En cualquier caso, si la caída es intensa, persistente o aparece de forma brusca, conviene consultar con un especialista para descartar otras causas médicas.
La nutricosmética solar es uno de los segmentos que más ha crecido en los últimos años. Su objetivo es complementar la fotoprotección habitual con ingredientes antioxidantes y activos que ayudan a reforzar la resistencia de la piel frente a la radiación ultravioleta.
Cuando hablamos de protección solar oral o de un fotoprotector oral, nos referimos a complementos alimenticios formulados con carotenoides, vitaminas antioxidantes, extractos vegetales y otros compuestos que ayudan a reducir el impacto del estrés oxidativo provocado por el sol.
Es importante dejar claro que la protección solar oral nunca debe sustituir a la protección solar tópica, sino que actúa como un complemento dentro de una estrategia de fotoprotección más amplia. Por eso, aunque se utilice la nutricosmética solar, es imprescindible aplicar un protector solar adecuado al tipo de piel y reaplicarlo durante la exposición al sol. En este artículo te contamos cómo elegir el mejor protector solar para tu piel. Asimismo, es importante revisar periódicamente lunares o manchas sospechosas siguiendo criterios como el ABCDE del melanoma.
Algunos de los ingredientes más utilizados en fotoprotección oral son el betacaroteno, el licopeno, la luteína y las vitaminas C y E, que ayudan a combatir los radicales libres generados por la radiación UV y pueden mejorar la tolerancia al sol en algunas personas.
Si quieres reforzar el cuidado de tu piel durante los meses de mayor exposición solar, te traemos una selección de los mejores productos de nutricosmética solar para ayudar a preparar la piel frente al sol, complementar la fotoprotección y combatir el estrés oxidativo asociado a la radiación UV:
El verano es una de las épocas del año en las que la piel más sufre, ya que la radiación ultravioleta, el calor, el cloro, la sal o el aire acondicionado hacen que la piel se deshidrate y contribuyen al envejecimiento cutáneo.
Por ello, la nutricosmética puede convertirse en un apoyo interesante dentro de una rutina de cuidado más amplia. Si quieres saber cómo cuidar tu piel en verano con nutricosméticos, lo más importante es entender que estos suplementos funcionan mejor cuando se acompañan de hábitos saludables y se siguen algunas recomendaciones básicas:
*COMPLEMENTO ALIMENTICIO. No superar la dosis diaria expresamente recomendada. No debe utilizarse como sustituto de una dieta equilibrada y un estilo de vida saludable. Mantener fuera del alcance de los niños más pequeños.
Fuente:
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