Alergia al frío o urticaria por frío: síntomas, causas y cómo evitar reacciones

Alergia al frío o urticaria por frío: síntomas, causas y cómo evitar reacciones
Redacción Welnia
Redacción Welnia

Welnia

Mar 12, 2026
La alergia al frío provoca ronchas, picor, enrojecimiento e incluso reacciones graves tras el contacto con bajas temperaturas.

Para algunas personas, el contacto con el aire frío, el agua helada o incluso un helado puede desencadenar algo más que una sensación incómoda: una reacción cutánea inmediata. Aunque poco frecuente, la alergia al frío o urticaria por frío puede alterar la vida cotidiana si no se toman medidas para prevenirla y aliviar sus efectos. 

Qué es la alergia al frío o urticaria por frío

La urticaria por frío es un trastorno de la piel que aparece tras la exposición a bajas temperaturas y se caracteriza por la aparición rápida de picor, enrojecimiento y habones (ronchas elevadas). En algunos casos también puede aparecer un angioedema, que consiste en una hinchazón más profunda de la piel.

Esta reacción no solo puede desencadenarse por el aire frío, el contacto con objetos a baja temperatura o la inmersión en agua fría, sino también tras ingerir bebidas o alimentos muy fríos. 

La alergia al frío suele comenzar pocos minutos después del descenso brusco de la temperatura en la piel, en muchos casos empeora cuando la zona afectada empieza a recalentarse y cada episodio puede durar hasta dos horas. 

No obstante, la intensidad varía mucho de una persona a otra. Hay quienes solo experimentan picor leve y enrojecimiento transitorio al tocar algo frío, y quienes pueden sufrir reacciones generalizadas en todo el organismo. En los casos más graves, la exposición extensa al frío, como por ejemplo nadar en agua fría, puede desencadenar una respuesta sistémica con bajada de tensión (hipotensión) y desmayo.

Durante el invierno los síntomas suelen intensificarse por las bajas temperaturas, la humedad y el viento. Además, en esta estación también empeoran otras patologías alérgicas como la rinitis o el asma, debido al aire frío y seco, la contaminación ambiental, el uso de la calefacción y la menor ventilación en los hogares.

Aunque la alergia al frío es poco frecuente en la población general, es más habitual en niños, adolescentes y adultos jóvenes. De hecho, la forma adquirida primaria se presenta sobre todo en adultos jóvenes.

Síntomas de la alergia al frío en la piel y el cuerpo

Los síntomas de la alergia al frío son fundamentalmente cutáneos, aunque no siempre se limitan a la piel. Entre los más frecuentes se encuentran:

  • Ronchas temporales que producen picor en las zonas expuestas.

  • Enrojecimiento localizado.

  • Hinchazón en manos al agarrar objetos fríos.

  • Hinchazón de los labios tras consumir bebidas o alimentos fríos.

Es relativamente frecuente que se note alergia al frío en las manos, ya que son una de las partes más expuestas durante el invierno, así como alergia al frío en la cara, sobre todo en mejillas y labios cuando el aire es gélido.

En situaciones más graves, la reacción al frío puede incluir hinchazón de la lengua y la garganta con dificultad para respirar; anafilaxia, con aceleración del pulso, hinchazón extensa, mareo y posible pérdida de conocimiento, y dolor abdominal o dificultad para tragar si la exposición ha sido prolongada.

Causas de la alergia al frío

Las causas de la alergia al frío no están claras y, de hecho, más del 90 % de los casos se clasifican como de origen desconocido. Lo que sí se sabe es que, en las formas más frecuentes, el frío actúa como desencadenante de la liberación de histamina y otras sustancias químicas al torrente sanguíneo. Estas sustancias son responsables de las ronchas, el picor y, en ocasiones, de la reacción sistémica.

Algunas personas parecen tener células cutáneas especialmente sensibles al frío, lo que puede deberse a rasgos hereditarios, a la presencia de un virus o a determinadas enfermedades.

Desde el punto de vista clínico, la urticaria por frío puede presentarse en tres formas principales:

  • Forma adquirida primaria. Es la más frecuente y en la mayoría de los casos sin causa conocida. El frío desencadena la liberación de histamina y aparecen ronchas y picor poco después de la exposición. Suele afectar a adultos jóvenes.

  • Forma adquirida secundaria. Es menos frecuente y suele estar relacionada con una enfermedad subyacente, como infecciones, vasculitis o neoplasias, especialmente hematológicas. En estos casos, la urticaria puede ser una manifestación inicial del trastorno de base, por lo que requiere una evaluación más completa.

  • Forma familiar o hereditaria. Es rara y tiene un componente genético. Tras la exposición al frío puede provocar ronchas dolorosas y síntomas generales similares a los de la gripe.

¿La urticaria por frío puede estar relacionada con el cáncer?

La pregunta sobre la posible relación entre urticaria por frío y cáncer surge sobre todo en los casos secundarios. Aunque la mayoría de los episodios son benignos y no están relacionados con tumores, existen situaciones poco frecuentes en las que la urticaria por frío actúa como síndrome paraneoplásico, es decir, como manifestación de un cáncer subyacente, como las neoplasias hematológicas (linfomas, leucemias o mieloma múltiple). En estos casos, el tumor puede provocar la producción anómala de proteínas que se agrupan con el frío y activan mecanismos inflamatorios. Dicho de forma sencilla, estas proteínas reaccionan cuando baja la temperatura y desencadenan una respuesta del sistema inmunitario que acaba provocando las ronchas y la inflamación características de la urticaria. 

En los casos descritos en la literatura médica, tratar la neoplasia subyacente mediante cirugía o quimioterapia, según corresponda, puede hacer que la urticaria por frío desaparezca.

Por eso, cuando la aparición es reciente, persistente o especialmente grave, se recomienda consultar con el médico para descartar enfermedades subyacentes.

¿Puede la anemia provocar sensación de frío? 

La sensación persistente de frío puede tener múltiples causas y en algunos casos clínicos descritos se ha detectado urticaria por frío secundaria y alteraciones hematológicas, incluida anemia. Por ello, cuando coexisten síntomas cutáneos con alteraciones analíticas (por ejemplo, anemia o marcadores inflamatorios elevados), el médico puede ampliar el estudio para descartar causas secundarias.

Diagnóstico y tratamiento de la urticaria por frío

El diagnóstico de la alergia al frío suele basarse en la historia clínica y en pruebas sencillas, como el test del cubito de hielo, que consiste en colocar un cubo de hielo sobre la piel del antebrazo durante unos minutos y observar la reacción tras retirarlo. Si aparece un habón con la forma del cubito, el resultado se considera positivo.

Si esta prueba resulta negativa pero persiste la sospecha clínica, pueden utilizarse otras técnicas, como la inmersión del brazo en agua fría. Además, cuando el especialista considera que podría haber una enfermedad subyacente, puede solicitar análisis de sangre u otras pruebas complementarias.

En cuanto al tratamiento de la alergia al frío, no existe una cura definitiva pero sí medicamentos eficaces para controlar los síntomas, como los antihistamínicos, que bloquean la acción de la histamina, o los anticuerpos monoclonales, utilizados habitualmente en enfermedades alérgicas graves e inflamatorias.

Cómo prevenir las reacciones al frío

La prevención es la medida más eficaz frente a la urticaria por frío, para lo que puedes seguir estas recomendaciones: 

  • Evitar bebidas y comidas muy frías.

  • No bañarse en agua fría (el agua debería estar por encima de 25 ºC).

  • Reducir actividades intensas en ambientes muy fríos.

  • Probar el agua con la mano antes de nadar, para comprobar si aparece reacción.

  • Ventilar la casa al menos 10 minutos por la mañana y por la noche y mantener una temperatura y humedad adecuadas para evitar que las mucosas se sequen.

  • Utilizar una crema de manos para protegerlas del frío y aplicar productos específicos en los labios que ayuden a mantener la barrera cutánea en buen estado y a evitar irritaciones añadidas.

  • En cuanto a los pies, debes tener en cuenta que algunas molestias frecuentes en invierno, como los sabañones o simplemente tener los pies fríos, no son lo mismo que la alergia al frío, aunque pueden coexistir y agravar la incomodidad.

Fuente:

  • Alergia al frío: ¿Cómo identificarla y tratarla? SEICAP.
  • Urticaria por frío. Clínica Mayo. 
  • La urticaria por el frío afecta principalmente a adultos jóvenes. SEAIC.
  • Cold Urticaria: A Rare Manifestation of Lymphoma. Journal of Medical Cases.
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