Cuida tus ojos como se merecen y evita el síndrome del ojo seco

Cuida tus ojos como se merecen y evita el síndrome del ojo seco
Redacción Welnia
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Welnia

abr 19, 2021
Lo cierto es que cuando vemos con claridad y sin molestias no damos el suficiente valor a nuestros ojos. Pero cuando surge algún problema ocular como la sequedad, el denominado "ojo seco", te das cuenta de la importancia que tienen y de la necesidad de cuidarlos.

Seguramente habrás notado que últimamente ha aumentado la sensación de sequedad en tus ojos. No es algo particular en ti, ya que en los últimos tiempos ha aumentado la incidencia de ojo seco debido a la Covid-19. Las causas principales son el exceso de horas que pasamos frente a dispositivos móviles y el uso continuado de las mascarillas que desvían el aire a los ojos. Sin embargo, esta afección ya estaba entre nosotros antes de la Covid-19 y en este artículo te contamos además de otros factores de riesgo, varias medidas preventivas, así como el tratamiento habitual.

El “ojo seco” es un trastorno causado por cambios en la cantidad y calidad de las lágrimas. Se trata de uno de los problemas de salud más frecuentes relacionados con la vista. La lágrima se compone de tres capas y su calidad depende de su composición. No obstante, el párpado resulta imprescindible para repartir la lágrima y eliminar las impurezas.

¿Cuáles son los factores de riesgo?

El primer de los factores que destacamos es el uso de las pantallas (ordenador, tablet, móvil) ya que se tiende a parpadear menos profundamente y menos frecuentemente, lo que lleva a una mayor evaporación lagrimal y también a un mayor riesgo de presentar síntomas de ojo seco. Otro de los factores son las lentes de contacto

El ambiente también puede influir en esta patología. Si es interior, el aire acondicionado o calefacción pueden acelerar la evaporación lagrimal. Y si los climas son áridos y las condiciones de viento o de bajos niveles de humedad aumentan los riesgos de ojo seco. También determinadas enfermedades sistémicas, como diabetes, tiroides, lupus, artritis reumatoide y síndrome de Sjögren, contribuyen a la aparición de problemas de ojo seco. 

Los medicamentos entre los que se incluyen antihistamínicos, antidepresivos, determinados fármacos para la presión arterial y anticonceptivos, aumentan el riesgo de presentar síntomas de ojo seco. Finalmente otros factores pueden ser: el envejecimiento, la menopausiafumar, o los viajes en avión

Buenos hábitos que combaten el ojo seco

Si quieres prevenir te recomendamos los siguientes hábitos:

- Aumenta la ingesta de agua y líquidos. 

- Aumenta la ingesta de ácidos grasos omega 3. Dado que los omega 3 los tenemos que aportar en la dieta, ya que nuestro cuerpo no puede sintetizarlos, puedes recurrir a complementos alimenticios. Pregunta a tu farmacéutico

- Aumenta el parpadeo. Al no parpadear, no renovamos la lágrima y originamos una mayor sequedad ocular. Tenemos que habituarnos a tener un mayor parpadeo, en especial si utilizamos pantallas digitales. 

- Limita las horas de uso de lentes de contacto. 

- Utiliza lágrimas artificiales. 

- Usa gafas de sol. 

- Realiza una correcta higiene de párpados y pestañas. Limpiar los párpados con jabones específicos y aclarar el jabón por completo una vez acabada la limpieza.

- Evita los movimientos de aire, ya sean naturales o del entorno exterior, como puede ser el viento; o los provocados por aparatos como los ventiladores o los secadores de pelo.

- Utiliza humidificadores para reducir la sequedad del entorno, producida por la calefacción o el aire acondicionado.

- Deja descansar los ojos, haciendo pausas y parpadeando con más frecuencia.

- Evita el humo del tabaco.

- Ajusta bien la mascarilla y fija todo lo posible su borde superior.

 

Lágrimas artificiales

El tratamiento habitual del ojo seco se basa en el uso de lágrimas artificiales varias veces al día. Cuando el ojo está insuficientemente lubricado, ya sea por falta de volumen o calidad de la lágrima, o por excesiva evaporización de ésta, es necesario sustituirla mediante la aplicación frecuente de lágrimas artificiales. Eso sí, son más recomendables las que llevan ácido hialurónico y no tienen conservantes, ya que a largo plazo tienen menos efectos tóxicos sobre el ojo.

Como siempre apuntamos, cada persona requiere de un consejo y unas recomendaciones distintas según su caso particular y sus circunstancias. Por tanto, si últimamente has notado síntomas en tus ojos como visión borrosa, sensibilidad a la luz, picor, enrojecimiento o molestias al parpadear; acude a tu farmacéutico. 

En la farmacia te ayudarán a detectar las primeras fases de este síndrome, recomendándote las lágrimas artificiales y unas correctas normas de higiene, y si fuera necesario y no pudieses controlar la sintomatología, el farmacéutico te derivará al oftalmólogo.

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