Los talones secos y agrietados representan una incomodidad bastante común, pero no por eso significa que tengas que convivir con las molestias que acarrean. Con una buena crema para pies y una rutina de mimo adecuada, estas incomodidades pueden quedar atrás.
Hidrata, suaviza y repara tus pies con fórmulas específicas
Si tienes los talones ásperos, tu mejor aliada ante la sequedad será una crema para pies agrietados. No olvides que la hidratación es muy importante. Al igual que nos aplicamos crema de manos y tenemos un cuidado constante con ellas, nuestros pies también merecen la misma atención y esmero.
Son una zona del cuerpo que tiende a resecarse mucho más que las manos, pero a menudo la dejamos en un segundo plano en nuestra rutina diaria. Aplicar crema para hidratar los pies de forma regular ayuda a prevenir la sequedad y mantener la piel más suave.
Cremas con urea, exfoliantes y tratamientos intensivos para pies
Exfoliar, en primer lugar, es un gesto que aporta un valor añadido. Al hacerlo, se eliminan las células muertas, se consigue que la crema penetre mejor y se logra en definitiva una hidratación más profunda.
También es recomendable incorporar tratamientos intensivos en casos de sequedad persistente o grietas. Una crema con urea para pies es una excelente solución en este sentido. La urea es un ingrediente que actúa como humectante, ayuda a retener la humedad y de esta forma mantiene la piel hidratada durante más tiempo.
Productos específicos para pies muy secos, agrietados y con durezas
Cuando empezamos a tener durezas, callos y pies secos, es el momento de intensificar el cuidado y mantener una rutina constante. Pero eso quiere decir que ya vamos un poco tarde, porque lo ideal es dedicar casi a diario un poco de atención a los pies, que suelen ser los grandes olvidados.
Un ejemplo de rutina sería empezar el proceso con una lima para durezas, para quitar el exceso de piel muerta y asperezas; seguir con un producto exfoliante más suave para que toda la piel quede uniforme; continuar con una crema para pies; y terminar con un producto específico dependiendo de nuestra necesidad.