Cuando llega el frío, es habitual sentir dolor de la garganta, picor o sensación de quemazón. La mayoría de las veces suele ser una irritación pasajera, pero en ocasiones los síntomas pueden estar causados por una faringitis.
La faringe es el conducto situado en la parte posterior de la boca que conecta con la laringe, donde están las cuerdas vocales. Aunque a menudo se confunden, faringe y laringe no son lo mismo: la primera participa en la deglución y en el paso del aire, mientras que la segunda está más vinculada a la voz.
La faringitis consiste en la inflamación de la mucosa faríngea y se distinguen dos tipos:
La faringitis es más frecuente en invierno porque pasamos más tiempo en espacios cerrados y con poca ventilación, lo que facilita el contagio de infecciones respiratorias. Además, el aire frío y seco irrita la mucosa faríngea, haciéndola más vulnerable.
La mayoría de las faringitis agudas tienen un origen infeccioso y entre un 80 % y un 90 % están provocadas por virus, tanto en niños como en adultos. En estos casos hablamos de faringitis vírica, muy habitual durante los resfriados. Otras causas de faringitis pueden ser virus como el de Epstein-Barr (mononucleosis), los coronavirus y, en situaciones menos frecuentes, el VIH en su fase inicial.
Cuando la inflamación está causada por bacterias, especialmente por estreptococos del grupo A, se trata de una faringitis bacteriana. Esta forma suele ser menos frecuente pero puede estar detrás de cuadros más llamativos por la intensidad del dolor o la fiebre. De hecho, cerca del 10 % de los dolores de garganta en adultos se deben a estreptococos.
Tanto en la faringitis aguda como en la faringitis crónica el contagio se produce por gotas respiratorias, contacto cercano con personas infectadas o superficies contaminadas. Y si quieres saber cuánto dura la faringitis, en este caso la respuesta sí depende del tipo: la faringitis vírica suele mejorar en pocos días, mientras que la bacteriana puede prolongarse más si no se trata.
En la fase inicial, los síntomas de la faringitis incluyen dolor al tragar, irritación persistente o sensación de quemazón. También es posible que aparezca voz ronca, mucosidad posterior, carraspera y enrojecimiento faríngeo.
En las formas bacterianas, los síntomas de la faringitis son fiebre, ganglios dolorosos en el cuello o exudados blanquecinos en las amígdalas. La tos, en cambio, es más típica de los cuadros víricos que de la faringitis estreptocócica.
El tratamiento de la faringitis depende de la causa. En la faringitis vírica, el abordaje es sintomático y consiste en aliviar molestias, mantener una buena hidratación y recurrir a analgésicos, antiinflamatorios o antipiréticos en caso necesario. En cambio, la faringitis bacteriana requiere antibióticos, siempre bajo prescripción médica, ya que el uso innecesario aumenta el riesgo de resistencia a los antibióticos.
Para determinar la causa de la faringitis puede ser necesaria una prueba diagnóstica, como la detección rápida de antígeno o cultivo faríngeo.
La mayoría de los episodios víricos se resuelven solos pasados unos días; aun así, muchas personas se preguntan qué tomar para la faringitis para aliviar las molestias. En primer lugar, es importante evitar la automedicación y acudir al médico si aparecen signos de alarma, como dificultad respiratoria, estridor, babeo, voz muy apagada o sensación de “patata caliente” al hablar, o una protuberancia visible en la garganta.
Para los casos leves, se pueden seguir estas recomendaciones:
La faringitis estreptocócica puede complicarse si no se trata adecuadamente. Aunque hoy son poco frecuentes en países desarrollados, puede causar fiebre reumática, glomerulonefritis o trastornos neuropsiquiátricos autoinmunitarios pediátricos asociados a estreptococos (PANDAS). También puede favorecer la formación de abscesos periamigdalinos o retrofaríngeos, que requieren drenaje y cuidados específicos.
Muchos casos de faringitis pueden prevenirse con hábitos sencillos que protegen la mucosa y reducen el riesgo de contagio:
Fuente:
Consulta a tu farmacéutico.
Tu farmacia y tu farmacéutico de confianza siempre cerca y disponibles para ti.
#palabradefarmacia
y recibe un 5% de descuento en tu próximo pedido.
¡y mucho mas!