Operación bikini: claves para no tener que recurrir a este método

Operación bikini: claves para no tener que recurrir a este método
Redacción Welnia
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Welnia

may 30, 2022
Modificar, durante el año, los hábitos dietéticos y aumentar la actividad física huyendo del sedentarismo son las dos claves para llegar al verano sintiéndose bien con uno mismo.

La carrera por la pérdida de peso que implica la tan mencionada “operación bikini” tiene consecuencias para la salud y provoca efectos indeseados a medio plazo. Adelgazar los kilos que se han ocultado bajo la ropa durante el invierno no se logra en un mes. Por eso, aquí damos las claves que hay que seguir durante todo el año para que, con previsión y constancia, se logre el objetivo de enfundarse el bikini y bañador sin complejos.

Incorpora el ejercicio físico en tu día a día

Más que echar el resto físicamente a uno o dos meses de las vacaciones veraniegas, es fundamental el cambio de una vida sedentaria a activa en la que todos los esfuerzos suman. La actividad física regular, además de quemar calorías, fortalece las articulaciones, los músculos y el sistema cardiovascular.

A diario, se pueden aprovechar las distancias cortas para caminar, en lugar de ir en coche o transporte público, y subir las escaleras, en vez de coger el ascensor. El fin de semana, y más si hace buen tiempo, es un buen momento para realizar senderismo, dar paseos en bici y practicar deporte en equipo como fútbolpádeltenis o baloncesto. Eso sí, para realizar cualquiera de estas actividades al aire libre es conveniente protegerse de la radiación ultravioleta.

Nadar y correr son otros dos buenos ejemplos de ejercicio físico aeróbico que ayudan a mejorar la condición física, puesto que contribuyen al movimiento de todas las zonas del cuerpo propensas a acumular grasa y tonifican los distintos grupos musculares.Sin embargo, esta incorporación del ejercicio físico aeróbico a la rutina no debe estar condicionada por las prisas por adelgazar antes del verano. Es decir, se puede comenzar por un cuarto de hora e ir aumentando progresivamente el tiempo hasta llegar a una hora. ¿Con qué periodicidad? Con tres veces por semana se pueden empezar a percibir los resultados en poco tiempo.

Las prisas por adelgazar antes del verano no deben condicionar la incorporación del ejercicio físico aeróbico a la rutina

Decisiones nutricionales antes del verano y para el resto del año

Aprender a comer de manera saludable ayuda de cara a verse mejor este verano, pero, sobre todo, sienta las bases de una dieta sana con la que será más fácil alcanzar y mantener un peso adecuado.

Estas decisiones nutricionales favorecen el cambio de hábitos necesario para no tener que recurrir, año tras año, a la operación bikini:

  • No recurrir a dietas milagro. Este tipo de regímenes, que ofrecen soluciones rápidas, pueden provocar un efecto rebote e, incluso, comprometer la salud de los que la siguen. Además, son métodos difíciles de mantener a largo plazo.
     
  • Hacer cinco comidas al día. De esta manera se controla el hambre y la ansiedad y se reduce el impulso de ingerir alimentos excesivamente calóricos y que no son sanos.
     
  • Priorizar los alimentos frescos y reducir los procesados. Los productos procesados suelen llevar en su composición ingredientes como azúcares, grasas poco saludables o un exceso de sal. 
     
  • Consumir frutas, verduras y hortalizas a diario. En cuanto a las frutas, es importante consumirlas enteras y no sustituirlas por zumos.
     
  • El agua es la mejor bebida. Estar bien hidratados es importante tanto si se quiere adelgazar, como si el propósito es seguir unos hábitos saludables. Se recomienda restringir al máximo el consumo de bebidas alcohólicas y los refrescos, ya que aportan calorías vacías y alejan de la meta.
     
  • Reducir el consumo de sal para disminuir la sensación de pesadez o hinchazón en las extremidades inferiores provocada por la retención de líquidos. Existe la opción de aderezar los platos con especias, ganando en sabor sin aumentar su valor calórico.
     
  • Evitar fritos y rebozados. Las técnicas de cocinado también influyen en el peso corporal. Hay que evitar aquellas que aportan excesiva grasa a los alimentos, como freír o rebozar, y optar por cocinar a la plancha, al horno o al vapor.
     
  • Cenar de forma ligera. Una cena ligera, pero completa, incluye alimentos ricos en proteínas -como huevos, pescado o marisco- y evita aquellos que generan pesadez, como las carnes grasas.

Conviene no perder la perspectiva de que lo importante es estar saludable y sentirte bien con uno mismo, en lugar de buscar el cuerpo perfecto o compararse con los demás.

 

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